La Botica de la Abuela: El uso de las plantas medicinales

Escrito el oct 26, 2010 en Blog

Los remedios y consejos tradicionales para una salud natural

Revisando entre los libros y libros de la pastelería encontramos esta reliquia, “La Botica de la Abuela”, el libro original del programa de televisión con soluciones para todas las molestias y enfermedades posibles: el acné, la anemia, la tos, el asma, la depresión, el insomnio, el exceso de peso y hasta la resaca.

Por lo que quisimos compartir con ustedes los secretos de la abuela (la de la botica, no la nuestra) con ustedes en varias entregas con los remedios caseros más interesantes y fáciles de preparar. A modo de introducción les comentamos sobre las aplicaciones de las plantas medicinales, un poco para agarrar el ritmo y entender luego las recetas medicinales.

Las plantas medicinales son los remedios más antiguos de la humanidad. Todas las culturas se han abastecido de recursos vegetales para tratar enfermedades y afecciones de forma natural. Y no sólo están interesados en investigar sus propiedades quienes son partidarios de la medicina alternativa, también lo están los grandes laboratorios farmacéuticos. Porque más de la mitad de los fármacos que encontramos en el mercado están elaborados con plantas medicinales.

En función de los principios activos que se quiera aprovechar se utiliza una u otra parte de la planta en cuestión, se determina el momento de su recolección y la forma de preparación (infusión, cocción, maceración).

Hojas frescas

Hay plantas –la menta y la ortiga, por ejemplo- de las que se aprovechan las hojas frescas, hojas que se comen en ensaladas o se licúan con agua. Los zumos de ortiga son sabrosos y muy depurativos. Se recomienda recolectar las hojas cuando la planta está en su plenitud.

Hojas secas

En la mayoría de los casos son las hojas secas las que permiten extraer las propiedades medicinales de una planta. Y son las hojas más cercanas a la flor las que contienen una mayor cantidad de principios activos.

Tallos

En otros casos, generalmente cuando se trata de plantas carnosas como la manzanilla y la centaura menor, se aprovechan los tallos troceados y secos. Dado que los tallos son más duros que las hojas y las flores suele cocerse o macerarse.

Flores

Las flores suelen aprovecharse cuando se trata de realizar baños o infusiones. El caso de la manzanilla es emblemático, pero también el de salvia y de otras muchas flores. Generalmente se utiliza la flor seca. Con las flores de plantas aromáticas como el espliego o la lavanda se elaboran perfumes y colonias.

Raíces y bulbos

Desde épocas remotas se han recogido y consumido las raíces y bulbos de las plantas. La cebolla, por ejemplo, no sólo es conocida por el sabor especial que proporciona a las comidas, sino también por sus propiedades curativas.

Semillas

A menudo se aprovechan las semillas de algunas plantas, que suelen recogerse cuando empiezan a secarse. Tal es el caso de las semillas de lino, recomendadas en los tratamientos contra el estreñimiento.

Frutos

Arbustos y plantas medicinales también producen frutos aprovechables para medios y recetas. Algunos frutos se toman secos y otros frescos. De las plantas cuyo fruto es carnoso se suele aprovechar el fruto maduro, sin secar. Tal es el caso de las bayas silvestres y evidentemente, de todos los árboles frutales.

Texto original disponible en “La Botica de la Abuela  - Edición Integral”, 1998, España.